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domingo, 6 de junio de 2010

SANTIAGO EL MAYOR


Rincones ocultos son maravillas

En las calles de mi infancia

Es recuerdo de mucha importancia

Lo que es sueño en mis pesadillas.


Patio de Santiago con florecillas

Iglesia única con elegancia

Hermosas son todas sus estancias

Hasta el reloj solar en pared brilla.


La calmada plaza en la bella entrada

Al igual que la Alhambra preciosa

La fuente de naranjos rodeada.


En el templo Dolores es diosa

En su corazón una espada clavada

Como una gran espina en rosa.



Sara Soldán Rubio y Ángela Salido Delgado

( Primer ciclo de ESO) Año 2010.

VIRGEN DE LOS DOLORES


En la madrugada del martes
Una maravilla entraba
Por su entrada de oro
Mi hermosa virgen pasaba
Sin sonrisa en su rostro.

Con las luces apagadas
Y su corazón de plata
Ella lloraba y lloraba.
Tal desconsuelo tenía
Porque a su hijo mataban.

Ella emocionada
Por la saeta que cantaban
Dolores en Santiago,
Por su entraba pasaba
Atravesando el patio.

Todo el mundo miraba,
Sus costaleros y hermanos
Llorando la esperaban
Contemplando su belleza
En su casa descansaba.


Sara Soldán Rubio y Ángela Salido Delgado

(1º Ciclo de ESO) Año 2009

SAN GIL



Desde mi torre aprendo a volar

En este barrio siempre apreciado

Que está lleno de un gran agrado

Y a este todos quieren llegar.


Mientras los devotos se ven pasar

Espero a un cristo tan amado

Que ya un poco había tardado

Y necesitaba verlo llegar.


No solo tiene un cristo moreno

Tiene muchísimos tesoros más

Porque el picaero es sereno.


Y en este siempre encontrarás

Un vecindario amable y bueno

Y quedarte aquí desearás.


Paula Núñez

Año 2010

(1º Ciclo ESO)

viernes, 28 de mayo de 2010

CREANDO VERSOS


Fotografía: Elena Martín


CON SANTIAGO Y LA CRUZ DE MAYO


En la iglesia más preciosa

La cruz de mayo voy a sacar

Cuando debajo voy no puedo parar

Cuando fuera estoy veo la cruz hermosa.


Con mis amigos va maravillosa

Y con mis compañeros no va a pesar

Cuando pesa es al final, al terminar

Con la banda de Triana, asombrosa.


Iglesia de Santiago, martes santo

Que en la gran semana santa lucen

La Virgen y su hermoso manto.


El Cristo y su rostro dolor producen

El Nazareno de pie esperando

Y todo en el amor se reduce.


Jesús Cabello López

Año 2010

miércoles, 14 de abril de 2010

18.- SAN GIL


Torre de S. Gil, de José Luis Asencio Padilla


LA TORRE DE SAN GIL


La elegancia se hizo torre
a la vera
de la iglesia de San Gil;
en la plata
de sus ondas el Genil
con trazos de campo y cielo
bordó tu imagen naranja.
Palmera esbelta y sutil
tenue flecha
que bebes blancos y azul
del infinito sedienta.
Estructura
de leves masas prismáticas
más ligeras a medida
que del suelo te levantas,
hasta que al fin sin materia
impalpable, transparente,
hacia Dios
con más ímpetu te lanzas.
El folklore
de moriscas yeserías,
ladrillos anaranjados
amasados
con fervor y agua bendita
de tu río,
transformados
ante tu Cristo inefable
en vertical oración;
tras de ti sube hasta el cielo
en verde de tus campanas
su canción.

Tomás Beviá Aranda



Cristo de la Salud, de José Luis Jiménez Sánchez-Malo.


AL CRISTO DE SAN GIL (“LA SALUD”)

En el Alto Picadero
al llegar Semana Santa,
estando en su estrecha plaza
se está más cerca del Cielo.

Por las puertas de San Gil
aparece el Cristo bueno
que, clavado en el madero,
se refleja en el Genil;
y yo, que lo veo venir
entre cientos de “rebotos”,
admiro en su bello rostro
esa forma de morir.

Ocupando las esquinas,
los ecijanos se aprietan;
uno canta una saeta
y ni la brisa respira.

En el balcón, las macetas
parece que hasta se asoman;
y en su vuelo, la paloma
se encarama en la veleta.

Cristo viene coronado
por un tormento de espinas
y la gente se le arrima
con los ojos espantados.

Más la espina del tormento
en esa frente divina,
se convierte en flor bendita,
por ser suyo el sufrimiento.

Con Él sufre el nazareno
que, debajo del capillo,
sueña duelos de chiquillos
vestidos de terciopelo;
y debajo, el costalero,
que ¡cómo mece a la Virgen
cuando llega a Caballeros!.

Y en este terrible duelo
(duelo grande y duelo amargo),
desde los Balcones Largos
quieren sumarse al cortejo,
con las piedras de la calle,
el dolor de cada sueño:
desde el pequeño detalle
de un rebate o un zaguán,
a la torre de San Juan,
filigrana de azulejos.

Luz de luces, luces, luces...
hileras largas de luz
que alumbran a la Salud
en la sombra de las cruces.

Yo voy a sus pies rezando
mirándolo a contraluz;
y Él, desde su inmensa Cruz,
viene a morir perdonando.

Écija sabe querer
con la pasión desbordada
y su Alma está entregada,
en este hondo sentir,
al Cristo que está en San Gil,
por Amor, en el madero;
que estando clavado allí
el Cristo más milagrero,
Él nos muestra ese Sendero
de su Santa Voluntad,
y después, en su Piedad,
siempre atiende nuestro ruego.

Écija lo quiso así:
a la orilla del Genil,
cuando pasa por mi Pueblo,
es el Cristo en la Salud,
el Faro que da la Luz
desde el Alto Picadero.


Francisco J. Fernández-Pro Ledesma


S. Gil, de José Luis Jiménez Sánchez-Malo

LA TORRE Y EL RÍO

Torre de San Gil graciosa,
la mejor de tus hermanas,
la más esbelta y bonita
de las torres ecijanas.

Cuando elevas hasta el cielo,
tu bendita cruz de plata,
tus campanillas de bronce,
entonan una plegaria.

Campanas maravillosas
de ronco y alegre son,
que desde siglos remotos,
tocáis a Gloria y a Dios.

Cuando aparece la luna
detrás de tus balconajes
viene vestida de fuego
“pa” rendirte vasallaje.

¡Cómo sonríe la torre
al verse tan codiciada,
por la lunita lunera,
que de ella está enamorada!

Cuando se mira tan guapa,
nuestra torre de San Gil,
se mira la coquetona,
en las aguas del Genil.


Mayestática figura
que rompe el celaje azul,
eterna y fiel centinela
del Cristo de la salud.

José Martín Jiménez



domingo, 11 de abril de 2010

19.- SANTA ANA


Son numerosos los autores que dedican poemas al Cristo de la Yedra y a la Iglesia de Santa Ana. Comenzamos con Pedro Abaurre (Pablo Anzur), fallecido el pasado día 9 de Abril de 2010.

Pedro Abaurre, nacido en Puente Genil, nos deja versos de comunión, de inspiración y de amor por Écija, ciudad a la que supo elevar como categoría literaria, con un perseverante afán de perfección creadora.

Deja en sus poemarios “Cruz de luz astigitana” (1991),”Amanecer nazareno. Entre torres y espadañas” ( 1992), “Valle Celestial. Cien décimas a la Virgen del Valle con motivo de su coronación” ( 1999)… todo un “caleidoscopio pasional”. Con ellos pregonó su Semana Santa, sus Hermandades, los más representativos elementos de su geografía urbana ... y con los que trazó acaso uno de los mejores itinerarios poéticos de Écija. Su estilo literario, directo y claro, se caracteriza por su expresión sencilla, “natural”, cercana siempre al sentir del pueblo.




















Autor: José Luis Jiménez Sánchez-Malo.



YEDRA Y CRUZ, CRISTO Y CARIDAD


II

A tu sol y su brillar,
en el yunque de un lucero
quien lo pudiera forjar,
para hacerlo costalero
de la Yedra al expirar.

En Santa Ana penitente,
cuando acaricia la piedra
el Genil y su corriente,
besa la brisa la Yedra
de la Cruz que mira al Puente.

Fiel astigitana,
cuando su agua corre
más santa y cristiana,
hay Yedra en la torre
que tiene Santa Ana.

Pablo Anzur: Amanecer Nazareno entre Torres y Espadañas, Écija, 1992:58.

LLEVA QUIEN DEJA Y VIVE EL QUE HA VIVIDO. Os mostramos este enlace a un video en la voz de Pedro Abaurre con el poema "Cristo de la Yedra y Virgen de la Caridad".




LA TORRE CHIQUITA


Eres torre de Santa Ana,

la más linda y presumida,

un pequeño relicario

cincelado en plata fina.


Es una torre de ensueño,

un sentido madrigal,

una flor en primavera,

una brisa matinal.


Torre chiquita y bonita,

vestida de azul y grana,

bella como un pensamiento,

linda como una manzana.


Cuando te ves en el río,

y te miras tan graciosa,

no envidias la de San Gil,

tan alta y presuntuosa.


La luna está enamorada

de la cruz de tu veleta,

y te mira noche y día,

la luna, luna lunera.


¡Oh torre maravillosa

la de la Puerta real

que abriste a San Fernando,

las puertas de la ciudad.


Fue una mañana de Mayo,

en el día de la cruz

y entraron los escuadrones

bajo el bello cielo azul.


Tiene un brillante recuerdo

de sus tiempos gloriosos,

y es que la santa andariega,

hizo aquí su tercer voto.


José Martín Jiménez


 

Foto: José Luis Asencio Padilla



AL CRISTO DE LA YEDRA


Esa Cruz lleva una Yedra

(verde que te quiero verde)

que se abraza y se entretiene

jugando con la madera.


Esa Cruz lleva una hilera

de Esperanza penitente

y se viene por el Puente

(trepa que te trepa y trepa).


Esa Yedra se parece,

ilusión enamorada,

a mi alma que se escapa

de mi pecho y de mi frente.


Esa Yedra, que es mi barro

y ha iniciado la escalada,

se refugia en la lanzada

que han abierto en su costado.


Por el Puente viene el río

con su corriente de plata

para ver como se alza

la yedra hasta el mismo Cristo,

y la Yedra enamorada,

que produce escalofrío,

en el Genil se hace río

y deja rezando al agua.


Por la noche con la gente,

las estrellas y mi Dios,

este barro que soy yo

se convierte en yedra verde;

y en esta divina espera,

quiere subir de repente

a ese trozo de madera

que el Genil, en su corriente,

hizo sueño de ribera

cuando el Cristo de la Yedra

se vino muriendo al Puente.


Francisco J. Fernández-Pro Ledesma

 



AL BUEN CAPATAZ DEL CRISTO DE LA YEDRA


Ya los ángeles gitanos

están de fiesta en el cielo,

llevando al cuello pañuelos

y buen compás en las manos.


Porque el pueblo astigitano

esperando está a la Yedra

que el lunes Santo se encierra

en la iglesia de Santana;

cuando el puente se engalana

por el Rey de Cielo y Tierra.


El Cristo con yedra nueva

deja al fin Santa María

y vuelve con alegría

aunque el adiós le conmueva…

Todo el fervor se renueva

y la Virgen va detrás

con un mensaje de paz

y fervor de costaleros

que siguen fiel el sendero

de un mítico Capataz…


Una voz, que viene de lejos

entre abalorios de nubes

en un coro de querubes

que propagan los reflejos

de río y luna en espejos

de un GITANO, honra y prez

que con el Cristo a sus pies

dio testimonio de celo

y acaba llegando al cielo

cuando dice: “¡A esta es!”


Pepita Tomás Montero